Ser Productiva

10 cosas que debería hacer el fin de semana para ser el lunes un ninja de la productividad

Hay personas ungidas con una asombrosa capacidad para hacer una larguísima ristra de tareas en mucho menos tiempo que el resto de los mortales. Para ellas las noches y los fines de semana son absolutamente sagrados y aun así se las ingenian para ser más productivas que quienes trabajan hasta 20 horas más a la semana.

Según un estudio de la Universidad de Stanfordla productividad languidece de manera trepidante cuando la jornada laboral sobrepasa las 50 horas semanales. Y la merma en términos productivos es tal que cuando trabajamos más de 55 horas a la semana, no vale realmente la pena seguir enfrascado en tareas laborales. Quienes trabajan más de 70 horas la semana hacen, de hecho, exactamente lo mismo que quienes tienen jornadas laborales semanales de 55 horas. Más allá de las 55 horas, la productividad alcanza un punto de no retorno y cae por completo en saco roto.



A la luz de los resultados de este esclarecedor informe es más que evidente que los fines de semana deben ser aprovechados al máximo y no para trabajar precisamente sino para recargar las pilas y levantarse el lunes como una rosa en términos productivos.

Si quiere comenzar el lunes al 110% y alcanzar el summum de la productividadlos fines de semana debería dedicarlos a las 10 cosas que disecciona a continuación Quartz:

1. Desconectar

La desconexión es la estrategia más importante a seguir durante el fin de semana, puesto que si seguimos conectados (mental y electrónicamente) al trabajo durante los que deberían ser nuestros días de asueto es como si siguiéramos encadenados a nuestro escritorio en la oficina. Estar disponible 24/7 nos hace estar expuestos a un constante aluvión de eventuales tensiones que nos impiden recuperar el foco y reponer energías. Si para usted permanecer alejado del correo electrónico durante todo el fin de semana es una estrategia completamente huérfana de realismo, intente al menos delimitar el tiempo que dedica a esta tarea a periodos muy breves y específicos.

2. Minimizar las tareas domésticas

Las tareas domésticas, esas que tendemos a dejar en un segundo plano durante el resto de la semana, suelen copar muchas veces nuestro tiempo libre durante el fin de semana. ¿El problema? Que si nuestra agenda los fines de semana la engullen única y exclusivamente las tareas domésticas, perderemos en realidad la oportunidad de relajarnos y recargar las pilas. Para evitar que esto ocurra conviene asignar periodos concretos de tiempos a la cumplimentación de estas tareas y aplazarlas si no logramos completarlas en el tiempo a priori asignado.

3. Hacer ejercicio

Si no tiene tiempo de hacer ejercicio de lunes a viernes, debería aprovechar sábados y domingo para mover el esqueleto. El ejercicio físico libera neurotransmisores que nos ayudan a ahogar el estrés. Y no sólo eso. La actividad de naturaleza física es una magnífica manera de alumbrar nuevas ideas y espolear la creatividad que hay alojada en nuestra sesera.

4. Reflexionar

Aproveche el fin de semana para tratar de dilucidar las fuerzas que están dando forma a la industria donde se desempeña profesionalmente, a su empresa y a su trabajo. Sin las distracciones que nos martillean de manera perpetua de lunes a viernes deberíamos ser capaces de ver las cosas desde una perspectiva radicalmente distinta y dar alas a nuestra eficiencia y eficacia en el trabajo.

5. Tener una pasión

Permitirnos el lujo de zambullirnos en nuestras pequeñas y grandes pasiones durante el fin de semana es una fantástica manera de dar un puntapié al estrés y abrir nuestra mente a nuestras maneras de pensar. Escribir, leer, pintar, tocar un instrumento o incluso jugar con nuestros hijos puede reportarnos enormes dividendos para encarar con garantías nuestra jornada laboral el lunes.

6. Invertir tiempo de calidad con la familia

Pasar tiempo con los nuestros es vital para recargar las pilas y relajarnos. De lunes a viernes y complemente absorbidos por el frenesí del trabajo es tremendamente fácil dejar en un segundo plano a nuestros seres queridos, a los que deberemos tratar de compensar prodigándoles mimos y atenciones durante el fin de semana.

7. Programar microaventuras

Compre entradas para un concierto o una obra de teatro o haga una reserva en ese restaurante tan «cool» que acaba de abrir en el centro de la ciudad. En lugar de limitarse a hacer ejercicio en la cinta de correr, practique el senderismo. Durante los fines de semana haga cosas que no haya hecho en mucho tiempo o que directamente no haya hecho nunca. Si tiene una actividad placentera a la vista el fin de semana, es muy probable que ante la perspectiva de tan beatífica microaventura su humor e incluso su productividad mejoren durante el resto de la semana.

8. Levantarse a la misma hora

Durante los fines de semana es terriblemente tentador intentar recuperar el sueño perdido no despegándose de los brazos de Morfeo hasta bien entrada la mañana (y casi la tarde). Sin embargo, y pese a que este hábito nos hace sentir bien de manera temporal, ser inconsistentes en nuestra hora de levantarnos hace pupa irremediablemente a nuestro ritmo circadiano. Por eso, cuando nos despertamos mucho más tarde de la hora a la que solemos levantarnos el resto de la semana, nos sentimos a menudo cansados y aletargados. Si somos regulares a la hora de despertarnos, el lunes nos levantaremos frescos como una lechuga y seremos mucho más productivos. Para recuperar el sueño que nos ha afanado el trabajo de lunes a viernes, debemos procurar acostarnos antes, no levantarnos más tarde.

9. Reservar las mañanas para nosotros mismos

Encontrar la manera de dedicar las mañanas (cuando nuestra mente es más aguda y está en mejor forma) de nuestro fin de semana a cosas que realmente nos apasionan se traducirá en ingentes dividendos en términos de felicidad y tales dividendos se trocarán eventualmente en elevados índices de productividad el lunes.

10. Prepararse para la siguiente semana

El fin de semana es el momento perfecto para invertir algo de tiempo planificando nuestras actividades de cara a la siguiente semana. Dedicar apenas 30 minutos para planificar lo que está por venir de lunes a viernes es un poderoso acicate para la productividad y contribuye además a aliviar el estrés.

Vía: Marketing Directo

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