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Agile Promise: aprender haciendo

¿Cuál es la mejor forma de involucrarse en un tema? ¿de aprenderlo realmente? ¿de entender cómo funciona y además saber por qué funciona así? Leer un libro, hacer un curso y asistir a seminarios puede ser un gran paso, pero puede resultar incompleto.

Recientemente tuve la oportunidad de participar en un equipo de trabajo enfocado en dar servicio y desarrollo de un producto de software como parte de una iniciativa agile. Este equipo está usando algunos eventos del framework de escalado LeSS, tiene dos Equipos de Desarrollo, dos scrum master y un product owner. Cada Equipo de Desarrollo tiene un scrum master para dar servicio al equipo y a la organización. Os cuento mi experiencia con Agile Promise, una muy buena manera de aprender agile.

Durante ese período trabajé de la mano con los scrum masters, aprendí técnicas muy valiosas de facilitación, de empoderamiento y de la labor diaria de este rol. Por ejemplo, el hecho de que el scum master adopte en determinados momentos la postura de profesor y coach guiando al equipo y a la organización, asegurando que el equipo entienda la importancia de los valores Scrum. El coraje, foco, respeto, compromiso y apertura como claves para lograr buenos resultados y también el trabajar para que los pilares de Scrum, (transparencia, inspección y adaptación) se reflejen y se manifiesten en el trabajo diario del equipo fue otro de los aspectos que aprendí durante mi experiencia.

Asimismo, también es clave hacer que el grupo entienda la importancia de cumplir con las prácticas del marco de trabajo, no a través de imposiciones, sino de forma empírica, donde el equipo aprende de sus propias experiencias, inspeccionando y adaptando constantemente.

Velar por el cumplimiento de los acuerdos de trabajo, propiciar el intercambio de ideas, el diálogo y en general favorecer la comunicación es también un aspecto muy importante.

Otro aspecto fundamental es que se cumplan los time-box establecidos, sin perder el foco y logrando los objetivos, gestionando los impedimentos, acompañando al equipo en su resolución y con la constante orientación al product owner sobre su labor. Por último, pero no por ello menos importante, es necesario garantizar el espacio adecuado y las características requeridas para llevar a cabo las dinámicas.

Pero todo esto no surge de la nada, ni por arte de magia. Se logra con una ardua labor a través de prácticas y herramientas que permiten mejorar continuamente el trabajo de los equipos. Las explico a continuación:

1. Píldoras formativas. Estas píldoras consisten en una breve formación teórica (aproximadamente 30 min.) de un tema específico del marco teórico. Esta técnica se puede realizar cada cierto tiempo para reforzar conocimientos sobre la temática que consideremos debe reforzar el equipo. Ejemplos:

  • Explicación del framework.
  • Diferencias entre los conceptos Incremental e Iterativo.
  • Patrones para dividir PBIs.
  • Pilares y valores del manifiesto ágil.
  • Definición de listo y hecho.


2. Reducción de desperdicios. Los scrum master analizando la gestión de los equipos, promovieron la identificación de los desperdicios existentes en todas aquellas tareas que no agregan valor, emergiendo del mismo equipo las soluciones para cambiar y mejorar su productividad, basando su trabajo en la transparencia y en la confianza. Con esto, eliminaron documentación innecesaria, actas de reuniones, uso de redmine y de otras aplicaciones para simplificar la forma de trabajo eliminando desperdicios.

3. Realizar un concurso involucrando a todo el scrum team para definir un logo del equipo, creando identidad y la imagen del grupo. Este paso se convierte en una referencia que permita diferenciar y enganchar a todos sus miembros.

4. Facilitación cruzada: solicitar la facilitación de otros scrum masters en los eventos internos permitiendo la participación de este como parte del equipo.

5. Realizar talleres y dinámicas para reforzar los conocimientos del marco teórico: a través de un enfoque práctico, hacer juegos que permitan lograr un objetivo. Aplicar también técnicas de Management 3.0 que permitan la integración con las personas, la retroalimentación y la colaboración entre el equipo. Entre las prácticas usadas puedo mencionar: Meddlers, Juego de Cartas para definir DoR/DoD y Kudo Box.

6. Colaborar en mejorar la visibilidad de la información, mediante tableros Kanban con tarjetas magnéticas, flipcharts, tarjetas de impedimentos e iconos del equipo.

Como facilitadores, una de las claves es escuchar todas las ideas sin defender ninguna en especial, ya que toda reunión es una conversación de toma de decisiones participativa. Al final existirán una o muchas decisiones, compromisos, acciones de mejora o acuerdos y lo importante es que los resultados se construyan en conjunto, cada participante contribuirá en una parte y entre todos se obtendrá el mejor resultado.

¿Existe, entonces, la mejor forma de aprender un tema realmente? Sí: aprender haciendo. Esta fue mi experiencia en Agile Promise y me siento completamente agradecida a todos los que me acompañaron en este viaje. Además, animo a todos los que quieran embarcarse en esta aventura a que la emprendan. ¡No os arrepentiréis!

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