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Autoempleo desde casa; como organizarse

Me llegan diariamente miles de mails de freelances, de consultores o de coaches que quieren desarrollar sus negocios online y que son personas que desarrollan su labor —en modo autoempleo— desde casa. En esta serie de entrevistas (donde el protagonismo lo va a tener el autónomo que tienes dentro de ti), te ayudaré a mejorar tu presencia online y a reforzar tu negocio para convertirlo en un negocio online exitoso.

Autoempleo desde casa: una opción cada vez más válida

Trabajar desde casa se ha convertido en una opción cada vez más válida en el mundo actual, por la gran cantidad de ventajas que trae. Aunque por supuesto, también tiene su parte negativa, sobre todo en lo que hace referencia a la necesidad de la propia organización del tiempo.

Te traigo entonces un ejemplo claro de cómo administrar tu tiempo y tu cabeza para poder trabajar desde el hogar. Nos ayudará nuestra entrevistada, Mayte Galadí. Vive en Burdeos, y realiza desde su hogar traducciones técnicas del alemán al castellano. Lo que más traduce son catálogos publicitarios de máquinas y manuales de instrucciones. A esa tarea se dedica desde hace 15 años y antes lo hacía como empleada, en Alemania. Luego, decidió ser knowmada digital y continúa su tarea profesional en el hogar como freelance hace ahora más de diez años.

Te invito a que conozcas cómo trabaja hoy desde mi propia casa. Si, has leído bien, no es un error de tipografía. Mayte es mi mujer, así estoy seguro que lo que te cuenta es totalmente cierto.

Consejos para trabajar desde casa, con Mayte Galadí.

¿A qué te dedicas en la vida?

Pues soy traductora autónoma y trabajo desde casa.

¡Qué guay! ¡Trabajas desde casa!

Sí, eso dice todo el mundo «¡Qué guay!», pero no siempre es así.

¿Hay momentos en que no te gusta?

En general me gusta, pero tiene alguna dificultad.

¿Cuáles son las dificultades para un autoempleo en casa?

La desventaja más importante de trabajar sola desde casa es que estás obligada a imponerte una rutina estrecha para poder aprovechar bien el tiempo. El problema con esto es que, con cualquier interrupción o cualquier imprevisto, te sales de tu programación y es difícil volver a ella.

¿Tienes alguna forma de identificar las tareas más importantes para enfocarte en lo más relevante de cada día?

Nada complicado. Hago listas de cosas que tengo que hacer, y empiezo por arriba.

¿Tienes un horario?

Lo intento, pero no siempre puedo, porque tengo un problema añadido y es que soy madre. Pero se debe tener un horario y cada vez que te levantes del escritorio por cualquier motivo, debes mirar el reloj.

(Aquí hago yo un inciso: hay una herramienta llamada Toggl que te favorece mucho ver cuánto tiempo consumes en cada cosa y darte cuenta de cuáles son tus ladrones de tiempo)

¿Cómo te arreglas con tus niñas en casa?

Mis hijas están en casa pero hay una niñera que las cuida. Aunque es imposible no oírlas. Siempre hay un problema, siempre hay un llanto y termino levantándome de la silla. Y cuando vuelvo, pues he perdido la concentración.

¿En qué parte de la casa trabajas?

Eso es muy importante. Tengo una habitación dedicada a despacho. Bueno, cuando vienen visitas, duermen en mi despacho, pero normalmente es allí donde trabajo.

¿Qué hay en esa habitación?

En la habitación tengo mi escritorio y una silla ergonómica para estar bien sentada. Está el ordenador, todos mis libros de consultas, mis diccionarios, impresora y teléfono. Muy importante lo del teléfono para que no tengas que levantarte a cogerlo. El móvil y el inalámbrico lo hacen mucho más sencillo. Hay que tenerlo todo a mano para no tener excusas ni siquiera para salir de la habitación. Es una forma de aislarte del día a día de la casa. Por eso es muy importante la disciplina, para no tener excusas para interrumpir.

¿No se te hace muy largo estar todo el día dentro de la casa? ¿Sales de vez en cuando?

Intento que mi jornada laboral sea como la jornada de una persona que está trabajando en una oficina.

Lo intento, porque no siempre es posible, pero trato de empezar siempre a la misma hora, hago una pausa de café a una hora concreta. Pero a lo largo del día tengo que salir de casa obligatoriamente para descongestionar la mente.

En un momento, al final de la mañana cerca de la hora de comer, salgo a hacer compras: una fruta o algo así.

Luego, por la tarde, ya no puedo trabajar, pero si pudiese y lo hiciera, lo que procuraría es forzarme a buscar algún sitio donde tenga que ir. Un gimnasio o hasta un curso de macramé. Siempre hay que buscar algún lugar donde limpiarse la cabeza.

Háblanos ahora un poco de las ventajas de trabajar desde casa.

Tiene más ventajas que desventajas. Si no, no lo estaría haciendo. Trabajar desde casa te da la posibilidad, si no tienes ninguna otra obligación, de administrarte y gestionar tu tiempo con total libertad.

Y tienes un horario flexible, salvo las limitaciones que uno mismo quiera ponerse. Si un día surge cualquier imprevisto que hay que atender urgentemente, se puede atender y luego recuperar el tiempo perdido por otra parte.

Otra ventaja es que no tienes que ir a ningún sitio para trabajar. Te ahorras el coche, los atascos, y puedes aprovechar todo el tiempo desde el momento en que te levantas y te has duchado, sin demoras. Tú organizas además tu propio espacio, con lo cual estás más cómodo que en cualquier otro lugar, y eso te ayuda a concentrarte.



¿También puedes trabajar desde cualquier sitio, verdad?

Ah, claro. A mí me vale con una conexión a Internet. Yo —si hay conexión a Internet en un hotel y estoy de viaje—, puedo contactar con quien sea. Soy knowmada digital.

Y también puedo decidir, si es que no dependo de otra persona o de otra obligación, pues simplemente cojo mi ordenador y me voy a vivir mañana a Australia, ¡porque me da la gana!, por ejemplo.

A modo de conclusión, ¿podrías darnos una especie de lista de recomendaciones y recetas caseras para el trabajo desde el hogar?

Después de unos años, uno sabe más o menos lo que tiene que hacer. Lo más importante es imponerse rutina y disciplina para trabajar en casa. Fijarse un horario que hay que cumplir, de cierta hora a cierta hora. Ese horario tiene que incluir uno o varios descansos, ya sean para salir de casa y despejarse un poco la mente. Insisto en las opciones de salir de casa, porque terminas necesitándolo. También se puede fijar un horario de interrupciones dentro de casa. O sea, cada cierto rato, me levanto a buscar un café, o me desconecto y me pongo a mirar cosas en Internet para descansar la mente.

Y otra cosa que creo que es muy importante, ya que estamos todo el tiempo metidos en casa y sentados, es hacer deporte. Entonces cada vez que terminas el día de trabajo, puedes salir a correr, andar en bicicleta o algo así.

También hay que tener en cuenta que el tiempo es una cuestión importante, ya que estás en casa. Solamente puedes interrumpir por un llamado al teléfono o algún imprevisto. Y cuando se interrumpe el trabajo, es importante mirar el reloj y luego recordar cuánto tiempo se ha perdido para poder recuperarlo después.

Yo además trabajo con listas de prioridades. Antes de arrancar, apunto lo que tiene que hacerse en el día, y empiezo por lo más importante y sigo por lo siguiente, si no tienes nada que te interrumpa o haga desplazar el cumplimiento de esa lista.

Bottom line o para llevar

Aunque Mayte nos reiteró en la última pregunta los aspectos más importantes, los remarcamos aquí.

  • Imponerse rutina y disciplina
  • Fijarse un horario: de cierta hora a cierta hora, idealmente poder tener tu despacho en una habitación a parte
  • Incluir descansos fuera y dentro de la casa. Hace falta despejar la mente y romper el riesgo de aislamiento y soledad
  • Procurar evitar interrupciones. Si ocurrieran, sabremos que hay que recuperar luego el tiempo perdido
  • Identificar lo más importante y armar lista de prioridades. ¡Y cumplirla!
  • Flexibilidad en la carga diaria de trabajo. Importan los resultados no la actividad
  • Combinar la tarea con algún deporte y/o aficiones

Mirado desde fuera, como su marido, veo que Mayte disfruta también de una situación muy peculiar en el mundo del autoempleo desde casa. Está superespecializada (y esto la hace distinta): ha vivido 9 años en Alemania (también la hace distinta en su gremio) y tiene una red de traductores que la pueden apoyar en momentos puntuales (buenos —mucho trabajo—) o malos —poco trabajo—).

Nos desviamos del punto de partida de este vídeo, pero estas características hacen su situación más viable que la de otros freelance que trabajan desde casa, y que empiezan el mes sin saber cómo se van a pagar el sueldo a final de mes. Mayte ha conseguido reducir el riesgo a un nivel muy bajo, y sabe perfectamente lo que tiene que hacer en cada momento, lo que la hace tan eficaz en la gestión de su tiempo. Para mí, es un caso de éxito de autoempleo desde casa, y por experiencia te puedo asegurar que no hay muchos.

Te cuento las bases de todo esto, que tanto han cambiado nuestra forma de vida y la de nuestras hijas en Revolución knowmada.

PD: Adoro a mi mujer, ¡verdad que es fantástica!

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