Coaching

Vivir sin ganas, cuando la apatía se apodera de mí

La tristeza, la apatía o la desgana son síntomas de que algo no marcha bien. Sin embargo, muchas personas cargan con ellas sin intervenir, sin comunicarse y sin pedir ayuda. Pero, ¿por qué ocultan cómo se sienten? ¿Qué podemos hacer si somos nosotros los que nos encontramos en esta situación?

Vivir sin ganas es el reflejo global de la apatía y desmotivación por lo que esperamos del presente y futuro. Levantarnos, cada día, en este estado, puede convertirse en un suplicio. Una cuesta arriba que se vuelve realmente empinada por la inercia que gobierna nuestro estado mental.

No olvidemos que, para las personas que viven sin ganas, levantarse cada mañana conlleva dedicar tiempo a determinadas tareas con la sensación de no tener fuerzas para realizarlas. En cierto modo, necesitan hacer un esfuerzo extra, requerido por el lastre con el que cargan, para alcanzar objetivos poco costosos (desayunar, vestirse, ducharse…). Por otro lado, la apatía es tan elevada que se les hace un mundo tomar la iniciativa.

«Lo contrario del amor no es el odio sino la apatía».

-Leo Buscaglia-



Vivir sin ganas en silencio

En ocasiones, la apatía pasa desapercibida, porque la persona suple la carencia de motivación con esfuerzo. Así, quienes rodean a una persona que vive en una espiral de desgana pueden no percatarse del dolor que pueda estar sintiendo esa persona. Pensemos, ¿cómo voy a percibir que está sintiendo una constante apatía si se comporta igual que siempre?

Este es un punto relevante. Muchas veces no le damos la importancia que merece al estado emocional del otro por la ausencia de síntomas externos salientes. La persona sigue cumpliendo en el trabajo, con las obligaciones familiares, acudiendo a las reuniones sociales…, incluso en su rostro podemos ver reflejadas sonrisas; sin embargo, a nivel interno, no existe ilusión.

«La tristeza es también un tipo de defensa».

-Ivo Andric-

Ante la apatía, evita los tópicos

Cuando alguien nos cuenta cómo se siente, tendemos a caer en las típicas frases con frecuencia: «eso no es nada», «ya verás cómo se te pasa», «nos ocurre a todos», «anímate», «no le des tanta importancia»… Señalar que, aunque la intención sea la de ayudar, para una persona que vive sin ganas, las típicas frases motivadoras pueden no ser reconfortantes. Al contrario, la sensación de no ser entendida puede hacer que corte los canales de comunicación y se encierre en sí misma.

Entonces, ¿qué hago si alguien me cuenta que se siente apático? Pues bien, realmente esa persona puede estar necesitando tu apoyo y tu escucha activa: sentir que le entiendes, que comprendes por lo que está pasando, que estarás ahí. Es probable que le reconforte expresar lo que significa para él vivir sin ganas, utilizar la voluntad de manera constante para cumplir con cada tarea.

«El desánimo es la piedra que inevitablemente tienes que pisar para cruzar el río. Puede que te caigas, pero siempre puedes levantarte o nadar para terminar cruzándolo».

-Anónimo-

Más allá de la apatía

Vivir sin ganas, apático, puede tener un componente fisiológico, tal y como afirma un equipo de investigación. Asocian la desmotivación y la apatía a unos circuitos cerebrales muy concretos que en ciertos momentos pueden evidenciar ciertas anomalías en su funcionamiento. Pensemos que detrás de la desgana es posible que existan condicionantes más allá de las circunstancias externas.

A su vez, la apatía podría esconder ciertas patologías y problemas psicológicos subyacentes, tales como la depresión mayor o la distimia. Por ello, uno de los primeros pasos para superar este estado es descartar problemas médicos (factores causales hormonales u orgánicos) y/o psicológicos.

Dejando a un lado el origen de la apatía, es importante buscar apoyo. Lo podemos hacer tanto en el entorno más cercano como en el campo de profesionales especializados, pues el sufrimiento a veces nos desborda de tal manera que necesitamos ayuda externa para superarlo.

«Si no has aprendido de la tristeza, no puedes apreciar la felicidad».

-Nana Mouskouri-

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez

Promoción Web

¿Cómo elegir el nombre de dominio de tu web?

El nombre de dominio de una web es algo que no se debe dejar al azar, ya que es el nombre con el que identificarán tu marca en internet. Pero si estás iniciando tu primer proyecto las dudas son más que las certezas ¿elijo un dominio .com o más bien local como .es?, ¿es importante mi nombre o mi keyword principal?, ¿importa el lugar donde los compre? Y si mi nombre ya está tomado ¿qué hago?

Todas estas son dudas muy frecuentes que se presentan en los primeros proyectos web y debes tratar de responderlas antes de que te decidas por comprar un dominio web.

Claves para elegir el nombre de dominio

1. Prefiere los nombres cortos y sencillos

Es necesario elegir un nombre que sea fácil de recordar, así que mientras más corto y sencillo mejor. Debes siempre pensar en hacerle la búsqueda fácil al usuario, si colocas caracteres, uniones de nombres complicados, palabras que nada tienen que ver con tu negocio o tu marca la búsqueda será difícil para el usuario. Se considera un nombre corto menos de 15 caracteres.

2. Utiliza palabras descriptivas

Lo mejor es usar alguna palabra en el nombre que defina el negocio, así tanto las personas como los robots podrán saber rápidamente de qué va tu sitio web. Algunos ejemplos serían:

  • Coachmariaperez.com
  • Mueblesvelandria.com

Puedes también crear un sitio web muy específico pensando principalmente en el posicionamiento SEO como reformasacapulco.com o pintoreszaragoza.com. Son páginas que posicionan de inmediato ya que tienen su palabra clave en el nombre, aunque también son muy específicas y difícilmente podrás salirte de ese tema.

3. Toma en cuenta las particularidades de la marca personal

Las marcas personales se proyectan con el nombre de la persona, por eso las webs con este tipo de proyecto eligen un nombre de dominio que refleje su nombre personal. Toma en cuenta que este tipo de proyecto tiene luego dificultad para el traspaso de la plataforma, ya que sería un proyecto muy personal, así que si tienes alguna intensión de comercializar tu web, esta no sería una buena idea. Por otro lado, los nombres personales no ayudan al posicionamiento en Google, ya que aparecerás sólo cuando alguien marque tu nombre. Sin embargo, es una opción ideal para proyectos muy personales y a largo plazo como pueden ser los de coaches y consultores.

También es cierto que, no siempre es tan fácil conseguir un nombre de dominio personal, ya que algunas veces tu nombre puede ser popular y estar ocupado.

4. ¿Qué hago si mi nombre está ocupado?

Si tu nombre es muy popular y ya está tomado como por ejemplo, mariaperez.com, hay algunas cosas que puedes hacer. Por ejemplo, puedes buscar un TLD acorde con lo que vayas a hacer. Los TLD son partículas terminales genéricas para tu dominio como:

.biz, para hablar de negocios.
.info, para hablar de información general.
.net, el más versátil de todos y popular después de .com
.org, para organizaciones sin ánimo de lucro.
.pro, para webs de profesionales.

Ahora si definitivamente quieres un .com puedes cambiar tu nombre de pila por algo creativo, como por ejemplo:

mariperez.com (alguna modificación en nombre o apellido)

soymariaperez.com

coachmariaperez.com

Recuerda que en estos casos es recomendable que elijas partículas que agreguen valor a tu marca. Por ejemplo, las sigla de tu país no agregan ningún valor, ya que si quieres un posicionamiento local es preferible que elijas una terminación local.

Por ejemplo: mariaperezes.com, es el caso que te comento porque la partícula “es” hace referencia a España. Pero no agrega valor a tu marca, ni oficio, etc. Esto más bien dificulta el posicionamiento del nombre.

5. Elige terminaciones nacionales para un posicionamiento local

Si buscas un posicionamiento local, es decir venderás nada más para tu país, tendrás mayor oportunidad de búsqueda si eliges una terminación local, por ejemplo:

  • Mariaperez.es (si tu negocio es sólo para España)
  • Mariaperez.mx(si tu negocio es sólo para México)
  • Mariaperez.ve (si tu negocio es sólo para Venezuela)
  • Mariaperez.co (si tu negocio es sólo para Colombia)

También puedes optar por terminaciones como:

Mariaperez.com.mx (si tu negocio es internacional con énfasis en México)

La diferencia entre mariaperez.com.mx y mariaperez.mx es que la primera terminación de ambos nombres, denominada de primer nivel hace una clasificación primaria y la segunda terminación hace una clasificación secundaria. Es decir, actúan como un filtro en la búsqueda. En México por ejemplo, los sitios web con terminación .mx tendrán preferencia sobre cualquier otro sitio web. Mientras que .com.mx, primero hará una clasificación mundial de las .com y luego hará una segunda clasificación .mx

6. Evita nombres con letras iguales continuas

Los nombres con letras iguales continuas se prestan para confusión como por ejemplo tiendaamazon.com. La gente no sabrá si es con una o dos “a” y si existe un nombre parecido con una terminación distinta a la tuya le dará preferencia a ese nombre si el usuario lo ha marcado como lo ha escrito la competencia.

Si aún tienes dudas de cómo elegir el nombre de dominio de tu web, no dudes en preguntar en los comentarios que con gusto te contestaremos.

Vía: El Nuevo Entrepeneur

Telesecretarias

Autoempleo desde casa; como organizarse

Me llegan diariamente miles de mails de freelances, de consultores o de coaches que quieren desarrollar sus negocios online y que son personas que desarrollan su labor —en modo autoempleo— desde casa. En esta serie de entrevistas (donde el protagonismo lo va a tener el autónomo que tienes dentro de ti), te ayudaré a mejorar tu presencia online y a reforzar tu negocio para convertirlo en un negocio online exitoso. Continue Reading

Ser Productiva

Empezar el día pensando y organizando, así puede mejorar tu productividad

El inicio de nuestro día a día de trabajo es clave para ver como afrontamos nuestras tareas pendientes y cuántas somos capaces de cerrar antes de acabar el día. Llegar a nuestro puesto, sentarnos delante de nuestra mesa y en lugar de empezar a hacer, ponernos a pensar en qué tenemos que hacer y cuál es la mejor forma de hacerlo. ¿Una perdida de tiempo? Mi consejo es que primero practiquemos, y luego evaluemos si son unos minutos perdidos o no. Continue Reading

Telesecretarias

Networking, el arma secreta de los negocios exitosos

El miedo a estar solo, que tanto atormenta a los emprendedores, hoy ya no es un problema si haces uso de una de las estrategias más poderosas que existen: el networking. La finalidad es ayudar a otras personas y apalancarte en el conocimiento y las experiencias de otros, que te permiten potenciar fortalezas y minimizar debilidades. Relaciones reales en escenarios virtuales.

El ser humano, por definición, es un ser social. ¿Eso qué significa? Que estamos hechos para estar acompañados, para estar con otros, para vivir rodeados de otros seres de la naturaleza. Sin embargo, en este caótico mundo moderno del siglo XXI el ser humano es cada vez más solitario: su comportamiento dista de lo social y parece como si su naturaleza fuera la de ser un ermitaño.

Durante siglos, el hombre trabajó para acortar las distancias, para derribar las barreras y para superar los obstáculos que le impedían comunicarse con sus similares. Y poco a poco lo consiguió, hasta que llegamos a este momento en el que podemos conversar a través de internet con una persona que está del otro lado del mundo, que está de noche mientras nosotros estamos de día.

Es tal increíble el avance de las comunicaciones, el poder de las herramientas, que hoy puedes cursar una maestría en una universidad que está a miles de kilómetros de tu casa, o puedes enviar dinero que se depositará en la cuenta bancaria del destinatario en cuestión de segundos. También es posible transmitir por internet, en vivo y en directo, vía streaming, un evento presencial.



Recuerdo que cuando comencé a trabajar en internet, hace ya más de veinte años, una de las experiencias que más impacto me causó fue la de aceptar y gestionar mis amigos virtuales. A finales de los años 90, internet era muy distinto al actual, no había cámaras digitales, no había teléfonos celulares, no había posibilidad de usar video o hacer transmisiones en vivo.

Todo se hacía a ciegas, es decir, sin poder ver a la otra persona, sin hablar con ella, sin conocerla. Era algo fascinante y misterioso, porque comenzabas a cruzar mensajes con esa persona a través del correo electrónico y aunque estuviera en tu país, era como si viviera en otro planeta. Pasó mucho tiempo antes de que pudiera verle la cara real a uno de mis amigos virtuales.

Fue algo indescriptible, porque cuando tú intercambias mensajes con una persona a la que jamás has visto, o cuando escuchas su voz, te haces una imagen de ella. Y, la verdad, la mayoría de las veces es muy distinta a la realidad y, por eso, cuando le ves la cara por primera vez te llevas una sorpresa. Es el fin de una relación imaginaria y el comienzo de una de verdad, de carne y hueso.

Luego, cuando llegaron las poderosas herramientas que nos trajo consigo la revolución digital, cuando las cámaras digitales se incorporaron al teléfono móvil, cuando apareció el internet de banda ancha, cuando la configuración de los computadores permitió el video y las transmisiones en vivo, fue otra historia. Hoy, el mundo entero está a la distancia de un clic, pero no se perdió el encanto.

De hecho, son muchos los clientes que todavía no conozco en persona. Quizás somos amigos en Facebook, quizás asistieron a algún evento virtual que realicé y, por eso, sé cómo son sus caras. Pero, aún no estreché su mano, ni les di un abrazo. A otros muchos, en cambio, los desvirtualicé cuando nos encontramos en un evento presencial y la experiencia fue genial, emocionante.

Hace poco, por ejemplo, me visitó en mi casa mi amigo Pablo Vallarino, miembro de Círculo Interno, mi comunidad privada de emprendedores. Él vive en Tandil, una ciudad intermedia de Argentina, y vino a los Estados Unidos con su esposa y sus dos hijos. Fue algo increíble, a pesar de que cada semana nos veíamos por internet: fue como reencontrarme con un amigo de toda la vida.

Cuando era un joven y vivía en Colombia, hubo una época en la que estuvo de moda el tema Yo solo quiero, más conocido como Yo quiero tener un millón de amigosNo sé si llegué a un millón, pero lo cierto es que mi trabajo a través de internet me ha permitido conocer a miles de personas, muchas de las cuales no son solo clientes, sino amigos y a muchos ya los desvirtualicé.

Esa es, seguramente, la razón por la cual el miedo a la soledad, que les provoca pánico a tantos emprendedores, a mí nunca me preocupó. Tenía tantos amigos por todo el mundo que jamás me sentí solo. Ni siquiera en aquella época en la que no podíamos vernos, ni hablar, ni comunicarnos por una vía distinta al correo electrónico. Desde entonces, conformamos una tribu muy especial.

Hoy, uno de los efectos de mi trabajo que más agradezco es el de haber podido conformar una comunidad ya no de clientes, sino de colegas y de amigos. No recuerdo quién fue el primero y tampoco tengo claro quién fue el último en unirse, pero de lo que sí soy consciente es que esas relaciones, antes virtuales y ahora digitales o reales, son la mayor ganancia que he obtenido.

Quizás alguna vez, o varias veces, me escuchaste decir o leíste que nadie, absolutamente nadie, se hizo solo en la vida o en los negocios, nadie triunfó solo. Dicho de otra forma, todos necesitamos de otros para alcanzar lo que deseamos, para acortar la curva de aprendizaje por un camino seguro y no por un riesgoso atajo Ese, amigo mío, es el infinito poder del networking, de las relaciones.

Una de las tareas que llevo a cabo a diario en mi trabajo es la de establecer, alimentar, fortalecer y estrechar relaciones con amigos, colegas y clientes, es decir, mi comunidad, mi tribu. Y no por el dinero que se pueda derivar de esas relaciones, sino por la gran cantidad de variados beneficios que recibo tanto en el aspecto personal como en el laboral. Ese, sin duda, es mi gran tesoro.

El networking no solo te permite darte a conocer y que otra personas sepan qué haces, sino que amplía tus horizontes sin límites: son personas que comparten la pasión por el emprendimiento, pero en áreas del conocimiento distintas a la tuya. Así, entonces, se complementan, se ayudan, se impulsan unas a otras. Es, como dice la vieja canción ranchera, que vas tejiendo la red.

Atraer a un desconocido y convertirlo en un amigo. Transformar a ese amigo en un cliente que te compre una y otra vez y luego fidelizarlo para que sea un evangelizador de tu marca y de tus productos o servicios. Esa es la definición de marketing con la que más me identifico y, por si no lo has descubierto, el secreto detrás de esa estrategia es el networking, el poder de las relaciones.

No se trata de acumular seguidores en las redes sociales, sino de establecer vínculos de afinidad con personas reales, de modo que sea posible un intercambio de beneficios. Si aún no le dedicas tiempo al networking o ves esta actividad con desprecio, aún estás a tiempo de corregir ese error. Recuerda: nadie, absolutamente nadie, alcanzó el éxito en la vida o los negocios en solitario.

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