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Trabajo inteligente mientras trabajas duro: 8 estrategias súper efectivas.

En el siguiente artículo aprenderás sobre el trabajo inteligente mientras trabajas duro. Por medio de 8 estrategias sabrás cómo hacer más, terminar todo lo que empiezas y tener tiempo libre al final del día.

Siempre nos han dicho que debemos trabajar duro para lograr nuestros sueños. Que por medio del trabajo duro todo se puede alcanzar. Y es cierto, si quieres lograr grandes cosas deberás trabajar duro.

Adicionalmente, durante los últimos años seguro has escuchado la frase “Work smart, not hard” o su traducción “No trabajes duro, trabaja de forma inteligente“.

Esto también es cierto. De nada sirve trabajar duro si no tienes las herramientas adecuadas y si no implementas las estrategias correctas. Es decir, si no existe trabajo inteligente, trabajar duro no dará resultados.

Entonces la frase debería ser “Work hard AND smart”. “Trabajo duro e inteligente”



El trabajo duro solo, no funciona.

Para entender mejor este concepto utilizaremos el siguiente ejemplo. Los castillos inflables que puedes alquilar para los cumpleaños de los niños. No importa que tan duro soples para inflarlos, sin la herramienta adecuada nunca podrás lograrlo.

De igual forma sucede con los proyectos. Tus habilidades, los contactos, el tiempo y las herramientas juegan un papel fundamental. Así trabajes día y noche, solo el hecho de avanzar lentamente sin ver resultados, terminará por desmotivarte al punto de renunciar.

Por este motivo debes buscar la manera de trabajar de forma inteligente.

Trabajo inteligente. ¿Cómo hacerlo?

Para poder trabajar de forma inteligente, necesitas encontrar ciertos atajos que te permitan ahorrar tiempo y recursos. Por otro lado, deberás reconocer cuáles son tus puntos fuertes y trabajar alrededor de ellos.

Encuentra a continuación 8 estrategias súper efectivas para dominar el trabajo inteligente.

1. Trabaja por partes.

En lugar de sentarte por horas a terminar un proyecto, divídelo en pequeñas partes y establece horarios de descanso. Estudios han demostrado que trabajar sin parar no es bueno para tu salud, ni tampoco para tu productividad.

En lugar de eso, date la oportunidad de trabajar por partes. Lapsos cortos en los que puedas concentrarte 100% en lo que estás haciendo te permitirán mantener una mente fresca por más tiempo. Nuestro cerebro es como un músculo, por lo cual necesita descanso para recuperarse y seguir trabajando.

2. Abandona cuando debes hacerlo.

Alejarse de una tarea compleja puede parecer contradictorio. Sin embargo, como lo mencionamos en el punto anterior, los descansos pueden hacerte más productivo.

Retirarte de tu entorno de trabajo, reduce el estrés y la presión a la cual expones tu cerebro después de largas horas de concentración.

Cuando decimos abandonar, no nos referimos a rendirse y olvidar lo que estás haciendo. Lo que se quiere proponer es que te aisles momentáneamente del proyecto o la tarea. Al hacerlo, tu cerebro seguirá trabajando en ella de manera inconsciente incluso cuando tu mente consciente está intentando relajarse.

Por este motivo, es que algunas veces las soluciones aparecen mágicamente en nuestra mente cuando no estamos pensando en el problema. Alejarnos, nos permite tener una visión más amplia y por consiguiente nos da la oportunidad de encontrar respuestas diferentes.

Incluso si no encuentras ninguna solución, seguro regresarás a trabajar renovado y con más energía.

3. Ten en cuenta tus fortalezas y debilidades.

El trabajo inteligente implica trabajar alrededor de aquellas cosas para las cuales eres bueno.

Tienes fortalezas y debilidades inherentes a tu ser, que afectarán la forma en que trabajas. Enfocarte principalmente en aquellas cosas relacionadas con tu experiencia y habilidades te ayudará a avanzar con mayor velocidad y a alimentar tu confianza.

Delega o trabaja junto a otras personas con mayor experiencia que tú en aquellas áreas que se te dificultan. Pasa más tiempo haciendo lo que mejor sabes hacer.

4. Elimina las distracciones.

Esto debería ser obvio. Sin embargo, existen distracciones que ni siquiera conoces y esas son las más peligrosas. Trabajar con Whatsapp o Facebook abierto es una distracción en potencia, pero tu cerebro te engaña diciéndote que necesitas hacerle preguntas a alguno de tus contactos o tal vez hay información en Facebook que crees que necesitas.

Cuando menos te das cuenta, estás hablando con otra persona de algo no relacionado con lo que estás haciendo. No era tu intensión, pero así funcionan las distracciones.

Solo 20 segundos son suficientes para romper por completo tu concentración. Si esto sucede varias veces en una hora habrás perdido tiempo valioso.

5. Practica el multitasking.

En muchos artículos hemos dicho “No al multitasking” y mantenemos esta postura. En este caso queremos que sí lo practiques, pero no de la forma habitual.

No importa cuán ocupado estés, siempre hay espacios vacíos en tu día en los cuales no estás trabajando. Es en estos espacios donde proponemos aplicar el multitasking.

Intenta llenar los espacios con trabajo productivo. Por ejemplo: Mientras almuerzas, mira un tutorial o responde correos electrónicos. Mientras conduces, escuche audiolibros o podcasts. Cuanto más aprendas en estos espacios negativos, más lograrás hacer en general.

6. Ignora lo urgente y haz lo importante.

Haz una lista de todo lo que tengas que hacer y organízala por prioridades. Pon de primeras aquellas cosas que te permitan avanzar más rápido. Aquellas que tengan mayor peso. Ignora aquellas pequeñas tareas que parecen ser muy urgentes, pero que si no haces no tendrán mayor impacto.

Aquellos correos electrónicos con tareas urgentes que parecen fáciles y rápidas de hacer solo te van a distraer de lo verdaderamente importante. Ignóralos mientras terminas lo que estás haciendo. Si puedes trabajar offline mucho mejor. Recuerda el punto número 4.

7. Establece un momento del día donde dejarás de trabajar.

Seguramente habrá días en donde no lograrás hacer todo lo que te propusiste. Tendrás que aceptar que tendrás muchos de esos días y deberás aprender a vivir con eso.

Separarte del trabajo para estar con tu familia y amigos es crucial para alimentar otras áreas de tu vida. Recuerda que debe existir un balance entre tu vida profesional y tu vida personal. Si le das tiempo solo a una la otra se dañará.

Por otro lado, establecer una hora del día en donde ya no trabajarás más, te permitirá distribuir tu tiempo de mejor forma. Si sabes que tienes todo el día para terminar una tarea, seguramente la prolongarás ya que no tienes ninguna presión por finalizarla.

8. Crea espacios en los que no seas interrumpido.

Asegúrete de diseñar un entorno de trabajo que esté libre de distracciones. Uno en el cual puedas concentrarte.

Nada de correo electrónico o redes sociales, esconde el teléfono y cierra la puerta. Déjale claro a tus colegas de trabajo que no vas a estar disponible o a tus hijos y esposa que no quieres ser interrumpido.

Aniquila todo aquello que destruya tu concentración y creatividad.

Si conoces alguna otra estrategia que te permita trabajar de forma inteligente no dudes en dejarla en los comentarios.

Vía: Modo Emprendedor

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